La digitalización, un proceso esencial en la apuesta por la sostenibilidad del sector de la automoción

La digitalización, un proceso esencial en la apuesta por la sostenibilidad del sector de la automoción

La protección del medio ambiente se ha convertido en un factor indispensable en la actividad de los diversos sectores de la economía.

Empresas e instituciones se preocupan cada vez más por reducir su huella ambiental y por la gestión responsable, pero ya no solo por el bienestar del planeta sino también por aspectos comerciales. La apuesta por la economía circular es en la actualidad un elemento clave para las compañías, pues cada vez más los clientes volaran esa postura sostenible a la hora de elegir un proveedor de productos o servicios.

Aunque se trata de un tema que se presenta de forma generalizada en las diferentes áreas de la economía, la sostenibilidad en el mercado de la automoción es un factor estratégico, por la misma naturaleza del sector. De acuerdo con un estudio del Instituto de Investigación de Capgemini, el 62% de las empresas de automóviles tiene una estrategia de sostenibilidad integral. Sin embargo, para lograr reducir el impacto medioambiental de la actividad de este sector, la digitalización es, sin duda, clave y más aún en aquellas empresas que ofrecen el servicio de venta y posventa de vehículos.

Es un hecho que los usuarios cada vez más prefieren la utilización de medios digitales para sus interacciones comerciales, no solo por comodidad o seguridad, sino también porque entienden que de esa manera se está cuidando el medio ambiente. En el caso de las marcas, concesionarios y talleres existen diversas soluciones digitales que están permitiendo reducir su huella medioambiental; una de ellas es la posibilidad de digitalizar las facturas. Un estudio reciente en el que se ha utilizado Francia como mercado indicador señala que, cada año, se emiten 2,5 billones de facturas en formato físico, lo que supone no solo una afectación al planeta por el uso de toneladas de papel innecesarias, sino también un fuerte gasto para las compañías, ya que se calcula que el 5% de sus beneficios se gastan, exclusivamente, en gestionar, procesar y almacenar este tipo de documentos.

Con el uso de las facturas digitales las empresas no solo reducen gastos, sino que también minimizan su impacto en el medio ambiente pudiendo ahorrar hasta 70kg de papel anualmente, una cifra que resulta especialmente significativa teniendo en cuenta la emisión de gases de efecto invernadero que tienen lugar en su proceso de fabricación.

Otra solución enfocada también en reducir la huella ambiental de las marcas, concesionarios y talleres es la firma digital; una herramienta muy útil en la lucha contra el desperdicio de recursos, dinero y tiempo. Y es que gracias a ella el cliente tiene la posibilidad de firmar de manera remota y desde cualquier dispositivo, sin

tener siquiera que visitar el concesionario, ahorrando toneladas de papel, horas de tramitación de los documentos y el gasto de combustible para los traslados.

Digitalización y sostenibilidad, dos factores que van de la mano y que se han convertido ya no en el futuro, sino en el presente de toda actividad comercial y que permitirán a las empresas mejorar su competitividad sin que ello signifique afectar al medio ambiente. Hacia allí está ya encaminado el sector de la automoción y esta será, sin duda, la apuesta que se seguirá fortaleciendo durante el 2022.

Miguel Paz, director de Marketing de Iberia | Imaweb