Hyundai i10 N Line, la expresión deportiva

 

El equipamiento N Line confiere un aspecto más dinámico, hay paragolpes específicos así como detalles en color rojo.

Vaya cochecito probamos está semana, creíamos que sería un inocente Hyundai i10 y sin embargo tiene un corazón bastante bravo y es muy divertido y juguetón pero siempre sin olvidarnos de que se trata de un i10 sin un performance de competición como sus hermanos mayores el i20N, i30N y Kona N.

Exteriormente es hermoso ya que estéticamente va disfrazado de “N” y al igual que en su interior que también tiene pinceladas deportivas como su volante y salpicadero y el pomo del selector de marchas.

Una vez en carretera podemos apreciar que para lo pequeño que es el coche tiene bastante buen aplomo y buena dirección. Y en cuanto a su potencia es un coche que empieza a ser divertido a partir de las 3.500 rpm. y debido a su baja cilindrada tampoco le podemos pedir que sea un auténtico pura sangre.

En el ámbito de los consumos, el hecho de que su motor tenga baja cilindrada y relativa potencia también nos beneficia para obtener óptimos resultados.

En las pruebas realizadas por carretera y autopista pudimos conseguir unos muy buenos 3,1 litros/100 km niveles que aumentaron bastante más cuando quisimos disfrutar del coche.

En ciudad tampoco se dispara mucho debido a su bajo peso ya que pudimos lograr unos muy buenos 6,7 litros/100km dándonos una media de ambos consumos de 5,2 litros/100km y así colocando al Hyundai i10 N Line, como un gran competidor en su sector.

El Hyundai i10 N Line, tiene unas medidas de 3.670 mm, de longitud, por 1.680 mm. de ancho y 1.480 mm. de alto. Por lo que respecta a su batalla en de 2.425 mm. Cuenta con un maletero de 252 litros, que si bajamos los asientos traseros, podemos obtener  una capacidad nada despreciable de hasta 1.050 litros.

Su velocidad máxima es de 185 km. y pasa de 0 a 100 km/h. en. 10,5 segundos.

Desde 22.000 euros.