Michelin respalda la normativa Euro 7
Michelin apoya firmemente el objetivo medioambiental de la normativa Euro 7, que por primera vez establece límites a las emisiones de partículas procedentes del desgaste de los neumáticos. Un método de prueba exigente y realista es la única forma de identificar los neumáticos con menores emisiones, diseñados por fabricantes comprometidos con las normas medioambientales más estrictas. Durante más de 20 años, Michelin ha sido pionera en la reducción de las partículas de desgaste.
La Unión Europea ha convertido la transición hacia una movilidad más sostenible en una de sus principales prioridades. Adoptada en abril de 2024, la normativa Euro 7 supone un gran avance, ya que introduce, por primera vez, umbrales de emisión de partículas para el desgaste de los neumáticos, una medida que Michelin apoya plenamente.
Esta normativa evaluará las emisiones globales de partículas de desgaste de todos los neumáticos vendidos en el mercado europeo. Los neumáticos que superen los umbrales establecidos dejarán de estar permitidos. El objetivo es claro: reducir significativamente las emisiones por desgaste de los neumáticos para proteger mejor el medio ambiente y dar crédito a los fabricantes que mantienen los más altos estándares de innovación.
Cada año, el transporte por carretera en Europa genera casi 500.000 toneladas de partículas de desgaste procedentes de los neumáticos. No todos los neumáticos son iguales en lo que respecta a este fenómeno: en función de las decisiones de diseño de los fabricantes (longevidad, materiales y arquitectura), las emisiones pueden variar hasta cuatro veces.
Un método de prueba riguroso, la base de una regulación eficaz
Para garantizar la eficacia de la normativa Euro 7 es fundamental la fiabilidad del método de medición. Actualmente se están debatiendo dos enfoques:
- Pruebas en carretera en condiciones reales
Este método mide las emisiones en gramos por kilómetro y por tonelada de carga. Proporciona resultados fiables, reproducibles y representativos. Desarrollado y respaldado por la industria automovilística europea durante los últimos seis años con total transparencia ante las autoridades, ha sido adoptado por el ADAC, la asociación alemana de automovilistas, reconocida por la rigurosidad de sus pruebas y cuyos resultados coinciden con los de los propios fabricantes, lo que convierte a este método en la base más sólida para la normativa Euro 7.
- El método Drump basado en laboratorio
Aún en fase de desarrollo, esta alternativa se basa en parámetros parcialmente definidos y poco transparentes. Por lo tanto, este método se presta a la manipulación para cumplir los umbrales reglamentarios y puede que no refleje con precisión las emisiones reales. En su estudio de junio de 2025, la ADAC reconoció que este enfoque aún no es lo suficientemente fiable como para su aplicación inmediata.
Las discrepancias entre estos dos métodos son considerables: en el 28 % de los casos, los resultados obtenidos para un mismo neumático difieren considerablemente. Por ejemplo, un neumático probado en carretera con un índice de abrasión de 1,42 sería prohibido para la venta, mientras que el mismo neumático podría ser aceptado en el laboratorio con un resultado de 0,83.
La adopción inmediata del método de laboratorio conllevaría riesgos considerables:
- Riesgos económicos, al fomentar la importación de neumáticos de bajo coste y menos innovadores a Europa.
- Riesgos medioambientales, al socavar gravemente la eficacia de la normativa Euro 7.
Michelin aboga por la aplicación inmediata del método de prueba en condiciones reales, al tiempo que continúa investigando un enfoque basado en laboratorio, que en última instancia podría servir como solución complementaria siempre que alcance la madurez técnica.


